Si nosotros no ocupamos el lugar que nos corresponde, alguien lo hará por nosotros. 

Ese es el punto en el cual no nos entendemos entre los ópticos. Quizás si cambiamos nuestro punto de vista para analizar la posición que ocupamos, los demás –nuestro jefe por ejemplo- nos tomarán como un trámite más, no como corresponde: profesionales a los que hay que consultar y escuchar sobre cómo se debe actuar en la óptica.


Si nosotros no nos hacemos respetar poco podemos pedirle al Colegio, porque el profesional no defiende su autoridad en su lugar de trabajo, la óptica. Si el colega no lo hace, alguien debe hacerlo. Acá es donde tenemos que cambiar nuestro punto de vista. Si no nos respetan tiene que hacerlo el Colegio y sólo está habilitado para hacer lo que está escrito en las leyes… y acciona sobre el colega.

Las leyes, que debemos conocerlas, son aplicables a las actividades del óptico, que es el profesional, y no a otra persona o actividad. El Colegio no emite juicios de valor respecto a otras actividades. Lo hace sólo en lo referente a nuestra profesión, y con nuestras leyes y reglamentos como guía.

Deberíamos aprender de otras profesiones que se unen para un fin común. Por ejemplo, los farmacéuticos: nadie puede vender una aspirina que no sean ellos. Bien cierto es que llevan muchos años de lucha, y reina el respeto entre ellos. Ese es otro tema…

Inés Pinazzo - Mat. 1143
Presidente del Tribunal de Disciplina